Adélia Prado

 Alabanza a un color

El amarillo origina las papayas y su pulpa
el amarillo perforable.
Al mediodía, a las abejas, su dulce aguijón y la miel.
Todos los huevos y su núcleo, el óvulo.
Éste, dentro, el minúsculo.
De la negrura de las vísceras ciegas,
amarillo y caliente, el minúsculo punto,
el grano luminoso.
Se distiende y ablanda en bateas
la luz pura de su nombre,
el color tropicordioso.
Enciende el celo,
es una flauta encantada,
Un oboe en Bach.
El amarillo engendra.

 

 

 

Adélia Prado

(Brasil, 1935)

Advertisements
Tagged , , , , , , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: